Forestal/Rainforest Alliance

Carbono y cultura: comunidad indígena avanza hacia un futuro sostenible

“Sin el bosque nuestra cultura entera desaparecería. Y sin nuestra cultura, el bosque habría desaparecido hace años”.

La comunidad indígena Paiter Suruí, en la Amazonía brasileña, vive en el epicentro de la deforestación de los bosques tropicales desde que tuvo su primer contacto con el resto del mundo, en 1969. Desde entonces, la tala ilegal y la deforestación causadas por la agricultura han destruido gran parte de los bosques en Brasil, amenazando el hogar ancestral de los Paiter Suruí, así como su propia existencia.

En lugar de permitir que otros les arrebataran su destino, los habitantes de Paiter Suruí desarrollaron un plan de 50 años para salvar sus bosques al mismo tiempo que resguardan su forma de vida.  La comunidad estableció el Proyecto de Carbono del Bosque Suruí, diseñado para proveer beneficios económicos a la comunidad a cambio de su compromiso con la protección y restauración de las grandes áreas del bosque tropical que los rodea.

El proyecto, que cubre casi 32 mil  hectáreas de tierra dentro del territorio indígena Sete de Setembro, se enfoca en cuatro aspectos principales: la protección del bosque y el ambiente, seguridad alimentaria y producción sostenible, fortalecimiento institucional y el desarrollo e implementación del mecanismo financiero Fondo Suruí.

Suruí Photo by Ivan Kashinsky“Sin el bosque nuestra cultura entera desaparecería. Y sin nuestra cultura, el bosque habría desaparecido hace años”, afirma el jefe Almir de Paiter Suruí. “Es importante vivir de forma sostenible y fortalecer a quienes necesitan de un ecosistema saludable para subsistir”.

En 2012, los Suruí consiguieron un primer y destacado logro cuando Rainforest Alliance y su socio brasileño IMAFLORA validaron su iniciativa pionera –este es el primer proyecto indígena  de Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación de Bosques (REDD) en la Amazonía— bajo dos estándares rigurosos y globalmente reconocidos: el Estándar Voluntario de Carbono (VCS, en inglés) y los Estándares de Clima, Comunidad y Biodiversidad (CCB). Paiter Suruí es el primer grupo indígena que obtiene esta distinción y que se beneficia de la credibilidad que otorga un asesoramiento independiente y neutral para el diseño de su proyecto. Esta verificación les permite empezar a vender créditos de carbono.

“(El trabajo de los Suruí) marcó un verdadero hito y representa un ejemplo valioso para otras comunidades forestales, especialmente indígenas, que pueden definir su propio destino y diseñar y administrar exitosamente proyectos REDD”,  dice Jeff Hayward, director del programa de clima de Rainforest Alliance.

Efectivamente, los Suruí han liderado cada paso del proceso de desarrollo de su proyecto, convirtiéndolo en un toda una inspiración para otros grupos indígenas que quieren proteger sus tierras y culturas.

Se espera que este proyecto prevenga la deforestación de 13.575,3 ha de bosque en Sete de Setembro  durante los 30 años en que se realizará la venta de créditos de carbono, y se estima que evitará la emisión de más de siete millones de toneladas de CO2 equivalente.

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