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Buscando un modelo económico y de conservación sostenible para la Amazonía brasileña

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La Amazonía es el bosque tropical primario más extenso del mundo y alberga 20% del agua dulce disponible del planeta, el 30% de la fauna y la flora mundial, una enorme reserva de minerales y brinda sustento a cientos de comunidades que dependen de sus recursos para subsistir.

Este bosque solía cubrir 14% de la superficie de la Tierra pero ahora solo ocupa el 6%. La mitad se ha perdido por la deforestación para la extracción comercial de madera, la agricultura, la ganadería, la construcción de infraestructura y la minería, entre otros.

En Brasil, hogar de más del 60% de la Amazonía, la silvicultura, la agricultura y la ganadería son fuentes de ingreso clave para las comunidades locales. Por eso, el gobierno está haciendo esfuerzos para regular estas actividades y ayudar a las comunidades a prosperar al mismo tiempo que ayudan a conservar y recuperar sus bosques.

Francisco Kennedy de Souza, un becario de Rainforest Alliance y Kleinhans e investigador de la Universidad de Indiana y de la Universidade Federal do Acre (UFAC), en Brasil, nos cuenta sobre su trabajo estudiando tres modelos de aprovechamiento del bosque en la Amazonía Occidental brasileña y su contribución al bienestar económico local y a la conservación del bosque. Además nos explica la importancia de los productos forestales no madereros (PFNM) como fuente de ingreso local y amigable con los bosques.

Pregunta: ¿Puede darnos un resumen de su investigación sobre los beneficios de cosechar  PFNM en la Amazonía occidental brasileña?

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Souza: En los años 80, Brasil empezó un movimiento contra la deforestación y el gobierno creó políticas y estrategias para apoyar el desarrollo sostenible de la Amazonía. Nosotros comparamos tres modelos de desarrollo implementados en el Estado de Acre para detener la deforestación y recuperar los bosques: las reservas extractivas, donde no se permite cortar árboles, únicamente extraer PFNM; los asentamientos agroextractivos, que son un modelo híbrido de extracción de madera y de PFNM; y los asentamientos de colonización, en donde la ganadería era la principal fuente de ingreso familiar pero ahora hay un número creciente de familias adoptando el aprovechamiento agroforestal sostenible y la extracción de PFNM. Analizamos la contribución de cada modelo al bienestar económico local y a la conservación del bosque, principalmente observando el rol del aprovechamiento de los productos forestales no maderables como palmeras, semillas, hierbas, el hule, entre otros.

Comparamos 7 sitios que incluyen una reserva extractiva, tres asentamientos agroextractivos y tres asentamientos de colonización, y utilizamos encuestas de hogares, comunidad y cobertura vegetal en usos de suelo.

P: ¿Por qué decidieron enfocarse en el rol de los PFNM?

Souza: La agricultura, la ganadería y el aprovechamiento forestal son actividades económicas clave para las familias que viven en esta zona, pero también son causas principales deforestación. Según nuestra investigación, las comunidades en asentamientos de colonización son las que reciben mayores ingresos económicos gracias a que se dedican principalmente a la ganadería, pero sus tierras presentan cerca de un 50% de deforestación. Los asentamientos agroextractivos presentan aproximadamente un 20% de deforestación, mientras que las reservas extractivas que dependen únicamente de los PFNM tienen solo un 7% de deforestación, pero reciben la mitad de ingresos que generan los asentamientos de colonización mediante la ganadería.

Entonces, está claro que la extracción de PFNM es una actividad exitosa para la conservación de la Amazonía, pero no la más rentable. Queríamos conocer qué es necesario ajustar para mejorar su viabilidad económica, la situación económica de las familias que dependen de esto y hacerla más atractiva para otras comunidades.

P: ¿Por qué son menos rentables los PFNM en comparación con las otras actividades?

Souza: Estos exigen un trabajo intensivo de cosecha y crecen en áreas remotas, haciendo su venta difícil y costosa. Sólo algunas comunidades han tenido éxito exportando sus productos a  Europa o al sur de Brasil. Otro factor es que a partir de 1999 el gobierno brasileño convirtió los bosques de uso múltiple donde estaban las reservas extractivistas en zonas enfocadas en un solo producto no forestal, como la zona sostenible de la castaña, la zona sostenible del hule, etc., lo que aumentó los costos de producción y comercialización, así como su vulnerabilidad ante las fluctuaciones en los precios.

Lea el resto de la entrevista en el Eco-Index de Rainforest Alliance.

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