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Preparándonos juntos para el reto de la nueva Norma RAS para Agricultura Sostenible 2017

Las hojas del calendario avanzan rápidamente y julio está a la vuelta de la esquina. Eso significa que estamos a pocas semanas de que entre en vigencia la nueva Norma RAS para Agricultura Sostenible 2017, aprobada el año anterior luego de un arduo proceso de consulta y revisión que involucró a diversos sectores.

Durante todos estos meses previos hemos estado desarrollando una serie de actividades de capacitación con auditores, entrenadores y productores, en los más diversos rincones del mundo, con el fin de que todos aclaremos dudas, conozcamos la herramienta y estemos en las mejores condiciones posibles para emprender el reto de aplicar un estándar que tiene como compromiso permitirle a más productores avanzar en el camino hacia la agricultura sostenible y mejorar continuamente en ese esfuerzo.

En la labor de capacitación emprendida, un primer paso ha sido trabajar con los auditores y capacitadores. En estos encuentros, juntos hemos ido analizando la nueva norma, las principales modificaciones que ella implica y como se verán reflejadas en sus actividades.

“Es una experiencia muy valiosa porque nos permitirá estandarizar los procesos de auditoría, pues todos tenemos diferentes formas de interpretar la norma, también ver cuáles serán los criterios más retadores para los diferentes cultivos, productores y regiones”, comentó Gerardo Medina, quien cumple función de “enlace de campo” para la región andina y asistió a uno de los encuentros de capacitación realizado en Costa Rica.

Precisamente el lograr esa unificación a la hora de interpretar los contenidos de la nueva norma es lo que a criterio de Ingrid Ayub, auditora de Costa Rica, beneficiará al productor pues éste recibirá información más consistente a lo largo del proceso. “Minimizamos el riesgo de que, al ir al campo, cada uno de nosotros haga una interpretación diferente”.

En el encuentro de Costa Rica también participaron auditores de Nicaragua, quienes resaltaron lo valioso de poder compartir opinión con sus colegas de otros países. Paulina Zeledón, reconoce que para los productores nicaragüenses la nueva norma resulta más retadora cuando se trata de grupos organizados, por las limitantes que pueden tener para que todos sus miembros conozcan a profundidad los cambios y puedan adaptarse a ellos fácilmente.

Precisamente porque nos interesa que los productores estén lo mejor preparados posible, es que en varios países hemos organizado encuentros con ellos. La dinámica ha sido la misma: revisar minuciosamente la nueva norma, ver los cambios sustanciales, aclarar dudas, compartir experiencias, ideas y estrategias. La respuesta de los finqueros ha sido muy positiva.

Marvin Arce, representante de la cooperativa de caficultores CoopeLibertad, en Costa Rica, reconoce que la Norma RA RAS es cada más más exigente, con más criterios críticos que cumplir, de modo que reun

irse con otros productores y con auditores y expertos de Rainforest Alliance les permite aclarar dudas y familiarizarse con las novedades.

Con Arce coincidió Marlon Prendas, representante de Expoflora, pero quien reconoce que, junto a la mayor exigencia, la nueva norma también otorga mayores plazos de cumplimiento y eso dará a los productores más tiempo. Pero, además, señala que es de mayor compromiso para quienes la quieren obtener realmente. “Efectivamente es más rigurosa, pero cae en el momento adecuado porque en el pasado surgieron muchas normas de certificación y se perdió la validez de este tipo de instrumentos. Celebro además que en las diferentes etapas de discusión se haya tomado en cuenta el criterio de los productores.

Para los representantes de Coopeagropal, la sesión de capacitación les brindó la oportunidad de conocer cómo productores de otros cultivos (ellos se dedican a la siembra de palma aceitera) enfrentan el proceso de certificación. Esta cooperativa es un caso muy especial, pues está recientemente certificada y cuando iniciaron el proceso decidieron hacerlo siguiendo muchos de los requerimientos de la norma 2017, pese a no se les iba a aplicar. “Así es que hoy cuando escuchamos las explicaciones de los otros productores y los auditores, pensamos con satisfacción: ¡lo estamos haciendo bien!”, comentó Zeidy Murillo.

La información que hemos recolectado de los talleres con los auditores y productores en los distintos países, la vamos a compartir próximamente con nuestros colegas de la Red de Agricultura Sostenible y servirá también para valorar si conviene incluir políticas o reglas de certificación particulares para algunos países.

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